Los fungicidas son un tipo de pesticida que se utiliza para controlar las enfermedades de las plantas causadas por diversos microorganismos patógenos. Según su composición química, los fungicidas se dividen en inorgánicos y orgánicos. Existen tres tipos de fungicidas inorgánicos: fungicidas de azufre, fungicidas de cobre y fungicidas de mercurio. Los fungicidas orgánicos se pueden dividir en azufre orgánico (como el mancozeb), sulfuro de triclorometilo (como el captan), benceno sustituido (como el clorotalonil), pirrol (como el tratamiento de semillas), fósforo orgánico (como el etofosfato de aluminio), benzimidazol (como el carbendazim), triazol (como el triadimefón, el triadimenol), fenilamida (como el metalaxil), etc.
Según los objetivos de prevención y tratamiento, se pueden dividir en fungicidas, bactericidas, antivirales, etc. Según el modo de acción, se pueden dividir en fungicidas protectores, fungicidas inhalables, etc. Según la fuente de materias primas, se pueden dividir en fungicidas químicos sintéticos, antibióticos agrícolas (como jinggangmycin, antibiótico agrícola 120), fungicidas para plantas, defensinas para plantas, etc. Según el mecanismo de acción de los plaguicidas, generalmente se pueden dividir en dos categorías: fungicidas oxidantes y no oxidantes. Por ejemplo, el cloro, el hipoclorito de sodio, el bromo, el ozono y la cloramina son bactericidas oxidantes; el catión de amonio cuaternario, el ditiocianometano, etc., son fungicidas no oxidantes.
1. Precauciones para el uso de fungicidas. Al elegir fungicidas, es importante comprender sus propiedades. Existen dos tipos: agentes protectores, que se utilizan para prevenir enfermedades de las plantas, como la mezcla bordelesa, el mancozeb, el carbendazim, etc.; y agentes terapéuticos, que se aplican tras la aparición de la enfermedad para eliminar o inhibir las bacterias patógenas que invaden la planta. Los agentes terapéuticos tienen buenos resultados en las primeras etapas de la enfermedad, como los fungicidas compuestos como el Kangkuning y el Baozhida.
2. Los fungicidas deben aplicarse antes de las 9 a. m. o después de las 4 p. m. para evitar su uso bajo el sol abrasador. Si se aplican bajo el sol abrasador, el plaguicida tiende a descomponerse y evaporarse, lo que dificulta su absorción por los cultivos.
3. Los fungicidas no deben mezclarse con plaguicidas alcalinos. No aumente ni disminuya arbitrariamente la cantidad de fungicidas utilizados, y úselos según sea necesario.
4. Los fungicidas suelen ser polvos, emulsiones y suspensiones, y deben diluirse antes de su aplicación. Para diluirlos, primero se añade el fungicida, luego el agua y, finalmente, se remueve con una varilla. Si se mezclan con otros plaguicidas, el fungicida también debe diluirse primero y luego mezclarse con los demás.
5. El intervalo entre aplicaciones de fungicidas es de 7 a 10 días. En el caso de agentes con baja adherencia y escasa absorción interna, se deben volver a aplicar en caso de lluvia dentro de las 3 horas posteriores a la primera aplicación.
Fecha de publicación: 21 de junio de 2023





