Un tribunal del sur de Brasil ordenó recientemente la prohibición inmediata del 2,4-D, uno de los más utilizados.herbicidasEn el mundo, en la región de Campanha Gaucha, al sur del país. Esta región es una base importante para la producción de vinos finos y manzanas en Brasil.
Esta resolución se dictó a principios de septiembre en respuesta a una demanda civil interpuesta por la asociación de agricultores local. La asociación alegó que el producto químico había causado daños a viñedos y huertos de manzanos debido a la deriva del agente. Según la sentencia, el 2,4-D queda prohibido en toda la zona de Campanha Gaucha. En otras zonas de Rio Grande do Sul, está prohibido rociar este herbicida a menos de 50 metros de viñedos y huertos de manzanos. Esta prohibición se mantendrá vigente hasta que el gobierno estatal establezca un sistema integral de vigilancia y control, que incluya la delimitación de zonas de veda en áreas de alto riesgo.
Las autoridades locales disponen de 120 días para implementar el nuevo sistema. El incumplimiento conllevará una multa diaria de 10 000 reales (aproximadamente 2 000 dólares estadounidenses), que se destinará al fondo estatal de compensación ambiental. La resolución también exige que el gobierno difunda ampliamente esta prohibición entre los agricultores, los distribuidores de agroquímicos y el público en general.
El 2,4-D (ácido 2,4-diclorofenoxiacético) se ha utilizado ampliamente desde la década de 1940, principalmente en cultivos de soja, trigo y maíz. Sin embargo, su naturaleza volátil y su tendencia a dispersarse a zonas cercanas lo han convertido en motivo de controversia entre productores de cereales y frutales en el sur de Brasil. Los viñedos y los huertos de manzanos son particularmente sensibles a esta sustancia química. Incluso una pequeña dispersión puede afectar gravemente la calidad de la fruta, con importantes consecuencias económicas para las industrias vitivinícola y frutícola. Los productores creen que, sin una supervisión más estricta, toda la cosecha estará en riesgo.
No es la primera vez que Rio Grande do Sul se enfrenta por el 2,4-D. Las autoridades locales ya habían suspendido el uso del herbicida, pero esta es una de las restricciones más estrictas implementadas en Brasil hasta la fecha. Expertos agrícolas afirman que el caso judicial podría sentar un precedente para una regulación más rigurosa de los plaguicidas en otros estados brasileños, lo que pone de manifiesto las tensiones entre los distintos modelos agrícolas: el cultivo intensivo de cereales y las industrias frutícola y vitivinícola, que dependen de la calidad del producto y la seguridad ambiental.
Aunque la sentencia aún puede ser apelada, la orden judicial que prohíbe el uso de 2,4-D seguirá vigente hasta que el Tribunal Superior tome otras decisiones.
Fecha de publicación: 17 de septiembre de 2025




